DANZANTES MEXICAS / DÍA DE LOS DESCARNADOS

 

 

 

SLAM

 

 

 

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TANGO

 

 

 

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PLAZA DE LA CIUDADELA

 

 

 

CAPOEIRA

 

 

 

XV AÑOS 

REGAETTON


PEDIR LLUVIA Y RESISTIR / TIGRES DE LLUVIA

Zitlala, Guerrero

                                                                                        

     Desde una perspectiva antropológica, la cultura otorga sentido al mundo, crea significaciones a través de las cuales las personas establecen relación con todo lo que le rodea. Desde una perspectiva política, la cultura es un espacio de resistencia que da sentido de pertenencia a una comunidad y permite defender el derecho a la vida.

Zitlala y Acatlán son comunidades nahuas que se encuentran ubicadas en el estado de Guerrero, en México, en un área que colinda con lo que se conoce como el pentágono de la amapola. La violencia que detona la lucha entre los cárteles de la droga que quieren controlar la zona ha provocado una ola de muerte que se extiende a las comunidades cercanas al pentágono y más allá.

A pesar de la violencia, las comunidades defienden las fiestas y ritos que durante siglos se han repetido. 

En mayo, el jaguar es invocado para que las lluvias lleguen y las cosechas sean abundantes, es el ritual del Atzahziliztle o Atlzatziliztle, que significa “pedir agua”, para que el maíz brote con fuerza y produzca los frutos que nutren a la gente . Jaguares, los come hombres, son los animales poderosos a los que estas comunidades les otorgan poderes sobre los fenómenos naturales. 

Las peleas de tigres, como le dice la gente a estas batallas, son la parte central de las peticiones de lluvia, la sangre que la pelea provoca sirve como ofrenda para convocar agua, fertilizar la tierra y garantizar buenas cosechas, entre más sangre más lluvia, dice la gente, con esto  la garantía de la permanencia del hombre sobre la tierra.

Este año no bajaron tantos a Zitlala, la gente tiene miedo, saben que los malandros, esos que se fueron a trabajar como sicarios con los cárteles, están por todos lados y pueden estar acechando en el camino o bajar a la fiesta y llevarse gente a la fuerza para obligarla a cultivar amapola o simplemente para matarla, para meter más miedo. La confianza se torna confusa, el vecino puede ser malandro, el policía, el militar, pero en la fiesta hay una confianza que se recupera, apenas un poco. Por ello, sólo unos doscientos tigres de origen indígena son participes  de las peticiones de agua de este año, suficientes para que la comunidad se vuelque toda a los preparativos: preparar comida, tomar mezcal, llenar de adornos el pueblo y atestiguar las peleas.

A pesar del miedo, la gente llega a Zitlala de las comunidades cercanas, hoy el rito tiene una doble carga, más que nunca es importante que se asegure la vida de los hombres sobre la tierra, más que nunca la petición de lluvias exige que éstas sean abundantes. Si hay maíz hay hombres.

Las prácticas culturales adquieren otra dimensión, no sólo en términos de mantener la cohesión de la comunidad sino como forma de hacer frente a la destrucción. Se nos revela como acto de resistencia en el sólo hecho de su acontecer.

 Texto: Hayde Lachino

Mujeres de Acatlan.

Acatlan, Guerrero.

Las mujeres de Acatlan juegan un rol indispensable en las fiestas.

Ellas son las encargadas de preparar los alimentos para toda la comunidad.

Alimentan a los Danzantes y después llevan comida a quienes pelean en el cerro.

Al día siguiente, después de una larga jornada de trabajo, forman parte de la fiesta, son alegres; la violencia no les quita esas ganas de seguir viviendo y celebrar.

Los Danzantes de Acatlan, Guerrero.

Las peleas en Acatlan se realizan prácticamente para los mismos fines; convocar lluvias.

El ritual es  distinto si lo comparamos con las peleas de Tigres de Zitlala.

Aquí las peleas pueden ser entre  niñas, niños, mujeres, hombres y hasta ancianos. No usan mazos, en ocasiones usan guantes de box y en otras las peleas se realizan a puño limpio.


Nómadas Urbanas

   Todos los días niños, adolescentes y jóvenes de nuestra gran ciudad sufren por sus condiciones de pobreza, viven o trabajan en las calles en situaciones de gran riesgo, son explotados o mueren. En estas circunstancias, se violan sus derechos a la protección, al juego, a tener una educación, cuidados de la salud y vida familiar. Al mismo tiempo, la calle se convierte en un medio de subsistencia que en muchos casos los sumerge en una dinámica de desigualdad, limita el acceso a la educación y al pleno desarrollo de los y las niñas. 
Además, estos niños y jóvenes están expuestos a una mayor morbilidad, una mayor propensión a padecer enfermedades de transmisión sexual, y en el caso de las mujeres, a una mayor probabilidad de convertirse en madres adolescentes.
En el caso de las adicciones, los reportes indican que al menos 84.5 % de los niños, niñas y adolescentes, menores de nueve años y hasta los 19, consume drogas inhalables. Estas sustancias, por sus características químicas, producen daño multisistémico: pulmonar, sistema nervioso central, corazón, hígado, riñón y médula ósea. La explotación sexual comercial traspasa la categoría de la prostitución infanto-juvenil y abarca la producción industrial pornográfica, el turismo sexual, el tráfico de niños y adolescentes para fines sexuales y, como hechos más recientes, el sexo y pornografía vía internet; situaciones que en general se enmarcan como las peores formas de trabajo para un menor de edad.  (http://revistarayuela.ednica.org.mx/)

Este documental, lo enfoco principalmente a mujeres embarazadas en situación de calle, es ahí donde mayormente se reproducen estos esquemas de vida, desde que el recién nacido llega a calle, crece completamente vulnerable a todo tipo de violencia y carencias, desde servicios básicos hasta educación y salud, se reproduce a corta edad, sin ningún tipo de seguridad.

A lo que aspiro con este trabajo, es propiciar espacios de diálogo, generando una posibilidad de acción, donde la transformación social en algún sentido pueda ser posible. Todas y todos somos de alguna manera responsables de lo que sucede en nuestro entorno, sea directa o indirectamente, está en nosotros concientizar  para transformar.


CONTRA CULTURAS DE MÉXICO

Las tribus urbanas en México son parte fundamental de la diversidad de la sociedad; con el paso de los años las bandas son los hechos históricos e ideológicos de diversos grupos sociales que han sobrevivido y adaptado a la cultura de nuestros días.

 Estás fotografías son una pequeña selección y parte de un proyecto en curso de Subcultueras Urbanas.


El Box, las mujeres y la urbe.  

   El boxeo femenino es un deporte de combate. Es análogo al boxeo en sus características esenciales, salvo pocas adecuaciones llevadas a cabo para facilitar su práctica por mujeres. Es practicado tanto de forma amateur como profesional.
Los lugares donde realicé el proyecto son zonas con un alto  rezago social como lo son, la Colonia Guerrero y Cd. Neza.
Unas mujeres  inician su preparación en está disciplina más jóvenes que otras, aveces comienzan desde niñas, el motivo puede ser por herencia o por convicción propia, pero lo más importante es que siempre el propósito y el fin es el mismo, entregar el corazón, la fe, la constancia, la dedicación y si es necesario la sangre en en el ring.